El Slow Down
El tiempo es algo que en verdad nos gustaría comprar, como lo que nos venden en tarjetas telefónicas, pero en tiempo de verdad. Pero dado que es imposible, el reto es: hacer una excelente utilización del mismo.
Después de leer la historia del comercial Chevrolet, se siente uno como si alguien le hubiera pisado el freno, pero lentamente... En efecto, la vida es para disfrutarla, y es en verdad mortificante pensar que puedas llegar a pasar 3/4 de tu vida cumpliendo un horario (sabiendo que podrías haber concluido tus labores exigidas en la mitad del tiempo), y del 1/4 restante pases 1/2 discutiendo con tu familia por lo cansado que has llegado del trabajo, y el otro 1/2 tratando de reponerte para poder llegar al otro día con tu mejor cara, a iniciar lo mismo que ayer estabas odiando.
El modelo europeo es en verdad envidiable: En muchas ciudades se usa que el jefe salga con algunos de sus empleados, a comer cosas deliciosas (con todo el tiempo para saborearlas como se debe) y a tomar vino como si celebrara algo especial... Todos los días! Culturas como la europea son conscientes de que la vida no es eterna, y por esto cada individuo trata de vivir tan bien como se pueda.
Me lo he planteado en el pasado: Pienso que en todas las familias (o en casi todas) hay un tío estrella. Es el modelo a seguir, porque en efecto, vive mejor que cualquiera: Juega golf, asiste a reuniones del club campestre, tiene los carros más bonitos y ni se diga de la casa en la que vive. Lo malo es que tanto trabajar lo vuelve medio neurótico, cuando llega a casa apenas si se le ve en su rápido paseo hacia la habitación, sus hijos se han acostumbrado a que su papá es un ocupado hombre de negocios con quien no es muy fácil entablar conversación (sería más fácil si la solicitaran con su secretaria) y además, con el tiempo, también ha desarrollado una aversión tal a los días lunes, que sus empleados intentan no acercarse a él en estos días.
De manera que se convierte en algo complicado. ¿Se puede vivir bien viviendo en tan malas condiciones? La misma pregunta podríamos hacernos en el caso totalmente contrario, el del tipo que no hace nada y no tiene nada, pero tiene tiempo de disfrutar de cosas que si posee (amor, familia, etc), y la respuesta es más rápida: Posiblemente no, la falta de dinero nos intranquiliza más que nada.
Yo me voy por el término medio. Me encanta vivir bien, y le apuesto a eso, pero para vivir bien no pienso acabar con mi tranquilidad, mi descanso y mi tiempo. Podría renunciar al sueldo de 18 millones si eso implicara no poner un pie en mi casa durante meses, no dormir sino unas 3 horas diarias, soportar las enfermedades que obviamente me causaría tener un trabajo hiper-demandante. Me quedo con la mitad de ese sueldo, trabajar porque es muy rico trabajar y no por cumplir con un rígido horario, y ser super-eficiente: Porque a mayor eficiencia, más tiempo para tener almuerzos decentes, y no la hamburguesa rápida que muchos no se alcanzan a comer por tener que correr tanto.

1 Comments:
Hola Carito!!
Veo que estás descubriendo el verdadero sentido de la vida.... por ahí va el asunto..... por eso es que vamos como vamos.... me alegra mucho saber del "Tio"... y eso es así.... hay que SER ese tio!!!! Qué Bien!!!
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